(Descarga el calendario con todos los tránsitos que aparecen en esta entrada, en este enlace.) De cierta manera febrero de 2026 continúa en marzo: si febrero concentró los impactos estructurales más desproporcionados del año —el eclipse del 17 y la conjunción Saturno–Neptuno del 20—, marzo es cuando esos estímulos comienzan a materializarse en hechos, decisiones y consecuencias visibles. Por eso, aunque ligeramente menos abrupto, marzo es bastante desafiante e inestable: los procesos iniciados dejan de ser potencial y pasan a ser experiencia. El mes inicia con...
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